Tercera parte dedicada a las canciones y grupos que más me gustan. En esta ocasión iremos a los grupos con mucha historia que más me gustaron en un pasado reciente y me siguen gustando.
Número 1: Extremoduro
Número 2: Rosendo / Leño
Tercera parte dedicada a las canciones y grupos que más me gustan. En esta ocasión iremos a los grupos con mucha historia que más me gustaron en un pasado reciente y me siguen gustando.
Número 1: Extremoduro
Número 2: Rosendo / Leño
VIAJE A BERLIN
CARNAVALES 2019
Día
1. Cáceres – Madrid - Berlín.
Sábado, 2 de marzo
Salimos de Cáceres en la
madrugada del viernes al sábado debido a que el avión salía muy temprano, es lo ideal para poder aprovechar el día, aunque eso hiciera
que saliéramos de casa de madrugada. Llegamos sin problemas al
aeropuerto, coincidiendo allí con un grupo de alumnos de mi instituto que se
iban de intercambio. ¡Qué casualidad!
Viaje sin problemas hasta
la capital germana, el alojamiento (Hotel Berlín) lo teníamos un poco alejado
del centro, pero con buenas comunicaciones, así en poco más de 15 minutos en
bus urbano llegábamos a la zona principal que se ubica en los alrededores de
Alexanderplatz, zona que desde el primer momento se podía apreciar la enorme
vitalidad que tiene. Antes de las 12 de la mañana ya nos encontrábamos en
el destino organizándolo todo. Visitamos la oficina de
turismo y nos informamos de los free tour (una de las mejores formas de conocer
lo esencial de una ciudad en poco tiempo).
Al llegar a esta zona
céntrica lo primero que llama la atención es la altísima Torre de la
Televisión, símbolo de la ciudad, construida en plena guerra Fría, en la
época de la RDA, inaugurada en octubre de 1969 y que se eleva a más de 350
metros de altura. Tiene un bonito mirador a unos 200 metros de altura, pero no
vale mucho la pena porque desde la Catedral (que tenemos prevista ver) las
vistas son muy parecidas.
El Ayuntamiento de Berlín (Rotes Rathaus) es otro de los edificios que podemos ver en esta zona, con sus ladrillos que le dan ese color rojizo (por eso se le conoce como “el Ayuntamiento rojo”). Se trata de una construcción neorrenacentista de segunda mitad del siglo XIX, en la que sobresale la torre de unos 74 metros que se sitúa en el centro.
De esta forma, continuamos recorriendo la zona cercana a la catedral, paseando por la famosa Isla de los Museos, que se compone de un espacio en el que se concentran cinco importantes museos:
- El Altes Museum
(Museo Antiguo), junto a la catedral y el Forum Humboldt. Es el más antiguo,
inaugurado en 1830, contiene importantes colecciones.
- El Neues Museum,
anteriormente era el Museo Real Prusiano, data de 1855.
- La Antigua Galería
Nacional, de 1876, con una bella portada clásica.
- El Bode Museum, construido en 1904, por entonces era el
Museo Kaiser Friedrich, pero desde 1956 cambió al nombre actual, en honor a su
primer director general, Wilhelm von Bode. Se sitúa a orillas del río, dando la
impresión de que el edificio emerge del agua.
- El Museo de Pérgamo, el más famoso, inaugurado en 1930 y
cuya visita más adelante se antojaba como un deber inexcusable.
Tras pasear por toda esta zona y ver a los Ampelman (figuritas de
los semáforos) nos fuimos a comer porque por la tarde teníamos la primera
excursión: Berlín clásico.
El tour lo comenzamos en Alexanderplatz, pasando en un primer momento
por monumentos que ya habíamos visto antes de comer, como el Rotes Rathaus o la
Torre de Televisión. Seguimos por el Barrio de Nilkolaivirtel (zona alrededor
de la iglesia de San Nicolás), entre el río y el ayuntamiento. Barrio con casas
burguesas y edificios con mucha historia como el Palacete Ephraim-Palais
del siglo XVIII, una antigua basílica romana o la Posada Zum NuBbaum,
junto a la iglesia de San Nicolás.
Continuamos el recorrido por el Forum Humboldt, la Isla de los Museos y la Catedral de Berlín para adentrarnos en la Under Van Linden (una de las principales avenidas de la cuidad, con unos 1,5 km de longitud).
En
esa avenida se ubican importantes construcciones y puntos a destacar:
- La Catedral de
Santa Eduvigis, primera catedral católica tras la reforma protestante. Data
del siglo XVIII, aunque destruida en la Segunda Guerra Mundial, siendo
reconstruida posteriormente manteniendo el su estilo. Se construyó para
conmemorar la llegada de inmigrantes silesianos católicos a Berlín, destacando su cúpula.
- La Bebelplatz
(Plaza de Bebel), plaza que pasaría tristemente a la historia por ser el lugar
en el que en 1933 se produce la quema de libros de grandes obras de la
literatura, acusadas por el nazismo de no seguir las pautas de la nación.
- La Universidad
Humboldt, la más antigua de Berlín, cuyo modelo ha influenciado en otras
grandes universidades europeas. Por ella han pasado Albert Einstein, el poeta
Heinrich Heineo u otras grandes personalidades (29 de sus estudiantes posteriormente
ganaron un premio Nobel).
Muy cerca de allí está el Monumento a las víctimas del Holocausto,
formado por 2711 bloques de hormigón de diferentes alturas a modo de laberinto,
en memoria de todos los judíos que caídos en la Segunda Guerra Mundial.
Ya con la noche encima (anochece muy temprano en esta época del año) llegamos al último punto de la excursión, quizás el más emblemático, la Puerta de Brandeburgo. Construida entre 1789 y 1793 por Guillermo II, rey de Prusia, constituye la única puerta ee esa época que hoy en día sigue en pie. Consta de tres accesos, seis columnas de dos filas sobre la que se sitúa la diosa Victoria en una cuadriga. Es el símbolo de la ciudad, con 26 metros de atura y 63 metros de ancho, representó la división entre Oriente y Occidente tras la Segunda Guerra Mundial, sin poder pasar por ella durante los años que estuvo el Muro de Berlín. Hoy en día representa la unidad, democracia y libertad del pueblo alemán. La zona peatonal cercana es un lugar típico de celebraciones y congregaciones.
Día 2. Berlín.
Domingo, 3 de marzo
Comenzamos el segundo día con todo organizado. Tras desayunar y tomar el bus para el centro, fuimos a ver otro de los protagonistas de la ciudad, el río Spree, que bordea la Isla de los Museos. En su orilla, justo detrás de la catedral, están las esculturas de tres niñas y un niño. Realizadas en bronce, recuerdan a los cuatro jóvenes que solían nadar de noche desnudos en el río y que murieron al intentar salvar a una de las chicas que quedó atrapada entre la maleza. Los amigos fueron hallados agarrados de la mano.
Reconocido por sus fascinantes construcciones, entre las que podemos
destacar:
- El Altar de
Pérgamo, realizado con mármol blanco hace más de 2000 años, en principio
estaba en la acrópolis de Pérgamo. Es un edificio conmemorativo para celebrar
la victoria sobre los celtas, mandado construir por el rey Eumenes II en honor
a Zeus (Altar de Zeus) y Atenea. Espacio monumental de 77 metros de anchura,
constituye una de las joyas artísticas de la época helenística.
- La Puerta del Mercado Romano de Mileto, con 17 metros de altura y 30 metros de ancho, fue construida en el siglo II d.C. y constituía el paso del ágora y el mercado en la polis de Mileto. Se estructura en dos pisos, tiene tres entradas, numerosos nichos y decoración, todo realizado en mármol.
- La Puerta de Isthar es considerada la joya del museo. Del siglo VI a. C. construida bajo las órdenes del rey babilónico Nabucodonosor II, con ladrillos azules decorados con figuras animadas. Fue trasladada desde Mesopotamia y reconstruida pieza a pieza, constituía una de las ocho puertas de entrada a la antigua Babilonia.
- La Vía
Procesional de Babilonia, en su origen estaba cerca de la Puerta de Isthar,
realizada a base de ladrillos decorados, contaba con una longitud de 250 metros
y cerca de la puerta superaban los 10 metros de altura. Los frisos de los muros
representan a la diosa Isthar y los leones (en dirección opuesta a la vía, como
símbolo de protección de la ciudad).
En el museo hay más de 200.000 piezas que proceden de excavaciones en
Mesopotamia. En la planta superior, el Museo de arte islámico alberga obras de
los siglos VIII al XIX, destacando una hermosa colección de alfombras
orientales. También podemos ver una bóveda de la Alhambra de Granada que fue
vendida de manera incomprensible a los alemanes en el siglo XIX.
Tras la increíble visita al museo de Pérgamo nos fuimos a comer
(degustamos el currywurst, salchicha con curry y kétchup acompañado de
cerveza). Tenía que ser rápido porque teníamos el tour por Berlín
alternativo. Volvíamos a salir desde Alexanderplatz para caminar hacia la
East Side Galerie, adentrándonos en el distrito de Kreuzberg, en el que
hay una gran población de origen turco (se conoce esta zona como “La pequeña
Estambul”). Sus inicios datan de principios de los años 70 en la zona
occidental de Berlín cuando el movimiento okupa comienza a instalarse en
edificios abandonados. Prácticamente el barrio sigue igual, pasear por las
calles o callejuelas es como transportarse a otro mundo. Todo ello con una
impresionante presencia de arte urbano, representado de diferentes formas:
dibujos, murales, grafitis, collages, … Un arte callejero y subversivo,
comprometido social y políticamente que tiene su origen en el movimiento de
grafiti surgido en Estados Unidos a finales de los 60. Diversos artistas
pintaron en el muro de Berlín, como k. Haring o T. Noir, otros dejaron su arte
en las paredes como Bansky o JR o en las fachadas de las casas creando enormes
y llamativos murales.
Toda esta zona se localiza junto al barrio judío, dando una idea de
autenticidad, algo único y libre que está en riesgo de perderse por el
crecimiento de las ciudades. Además, todo lo visitado tiene una vida nocturna
muy viva, con establecimientos de todo tipo y género, aunque esa actividad
nocturna fue algo que no comprobamos directamente.
Con el recorrido por el Berlín más desconocido terminábamos un día
bastante completo, en el que retrocedimos a la época antigua de cientos de años
de antigüedad y volvimos a la época menos antigua de hace unas décadas. Nos fuimos a
descansar porque en cuanto se ponía el Sol, la temperatura descendía
considerablemente.
Día 3. Berlín.
Lunes, 4 de marzo
Último día en Berlín (el martes regresábamos por la mañana y no podíamos aprovechar nada) que lo dedicamos a recorrer otras zonas menos transitadas cerca del centro y visitar la catedral antes de realizar el tour por el Muro de Berlín.
Volvimos a pasar con el autobús justo al lado de la Columna de la Victoria, de 67 metros de altura, coronada por el Ángel de la Paz de Berlín, también conocido como la Goldelse. Su construcción conmemora la victoria de Prusia en la guerra prusiano-danesa de 1864.
Tomamos la Avenida Unter der
Linden de nuevo para ver algunos lugares no visitados. Dentro de ellos la
preciosa Plaza Gendarmenmarkt, del siglo XII. El nombre viene
del Regimiento Gens d'Armes (hombres armados) que estaban acuartelados en ella.
Destaca por dos iglesias barrocas iguales con una gran torre coronada por una cúpula
(al norte la Französischer Dom o Iglesia Francesa y al sur la Deutscher Dom o
Iglesia Alemana. Esta última tuvo que ser reformada tras la Segunda Guerra Mundial
para convertirse en un museo sobre la historia de la democracia alemana). Entre
las dos iglesias se ubica la Konzerthaus Berlín (sede de la Orquesta Sinfónica
de Berlín).
Cerca de la Puerta de Brandenburgo
se sitúa el Parlamento alemán (Reichstag), con su impresionante cúpula
moderna diseñada por Norman Foster que contrasta con el resto de la construcción de estilo
clásico. La visita de la
azotea y de la cúpula del edificio del Reichstag era gratuita, pero
había que registrarse antes por internet.
En ese recorrido volvimos a pasar por uno de los rincones más
sorprendentes y estremecedores que se pueden visitar en la avenida. Se
trata del edificio de la Nueva Guardia (Die Neue Wache) enfrente
de la Opera de Berlín, un pequeño edificio con una fachada de
estilo neoclásico de 1918. En su interior sorprende encontrarse ante una
estancia completamente vacía, y en el centro de la misma, una escultura. Se
trata de la obra “Madre con hijo muerto”, de la
artista alemana Kathe Kollwitz aunque esta estremecedora
escultura es más conocida como “La Piedad de Kollwitz”, realizada
en 1937. La obra muestra la imagen de una madre en cuyos brazos yace su
hijo soldado recién muerto. Destaca el dramatismo de la escena más acentuado
cuando llueve o nieva en la ciudad, pues se encuentra bajo un círculo abierto,
de forma que se moja o cubre por la nieve, lo que acentúa el dramatismo y la
expresión de dolor.
El interior de la catedral refleja la mezcla de estilos y decoraciones.
Destaca el altar de mármol, la pila bautismal, un gran número de capillas
decoradas, cuadros como “Derramamiento del Espíritu Santo” de Carl Begas o un
precioso órgano.
Cuenta con una enorme cúpula, coronada por una linterna con cruz dorada
y flanqueada por cuatro torres. Subimos a lo alto de la cúpula por una escalera
de casi 300 escalones y desde allí arriba se tenían unas vistas panorámicas
excelentes de la ciudad y de río. Solo eso valía la pena.
Otro lugar llamativo de la catedral es su cripta, la Cripta de
Hohenzollern, que contiene casi un centenar de ataúdes, algunos profusamente
decorados, entre ellos los sarcófagos de Federico I y la reina Sofia Carlota, ambos con una decoración típicamente barroca. Esta cripta también sirve como salida
de la visita a la catedral, así aquellos que tienen algo de recelo a este tipo
de construcciones no tienen más remedio que pasar por ella si quieren salir de
la visita a la catedral.
Nos fuimos moviendo por el metro para ir a los lugares más emblemáticos.
El primer aspecto a destacar del muro, además que se construyó en poquísimo tiempo, es la
idea equivocada que muchos tienen al cobsiderarlo como una única pared, nada más lejos de la realidad,
el muro era mucho más complejo y estaba formado por un doble muro, uno interior
y otro exterior, entre ellos una separación que rondaba en el centenar de
metros en los que había torres de vigilancia, miradores, perros guardianes
atados a un cable, fosas anti vehículos, …
Era misión casi imposible poder salir de allí, muchos lo intentaron y
pocos lo consiguieron. Entre esos intentos fallidos está el del joven Peter
Flechter quien perdió la vida desangrado en el medio de los dos muros sin que
nadie lo socorriera (esta historia está contada en la canción de Nino Bravo “Libre”).
La caída del Muro de Berlín en 1989 supuso el fin del orden mundial tal y como lo conocíamos con las dos superpotencias. Un recorrido por las historias y vivencias relacionadas con el muro que supuso un colofón inigualable a unos días completos, aunque esta excursión se deslució por el intensísimo frío que tuvimos que pasar, sobre todo este último día.
De esta forma terminamos la visita a la capital bávara, con la sensación
que es una ciudad muy extensa, difícilmente visitable en pocos días, porque hay que realizar
grandes recorridos para apreciarla en su totalidad. Así, hay muchas cosas que
se han quedado por ver, pero eso no importa mucho, primero, porque lo fundamenta
si creo que se vio y segundo, porque si quedaron cosas pendientes es buena
excusa para que regrese en un futuro.